El 10 de mayo, Día de las Madres, es mucho más que una fecha en el calendario mexicano. Es el eco de millones de historias tejidas con sacrificio, amor y resistencia. Es la memoria de abuelas, madres y tías que han sido el pilar de nuestras familias, pero también el reflejo de las deudas que la sociedad y el Estado aún tienen con ellas. Celebrar a las madres mexicanas es mirar de frente sus luchas cotidianas, sus sueños postergados y su incansable capacidad de darlo todo, incluso cuando parece que no queda nada.